fbpx Skip to content

AUDIENCIA CORTE CONSTITUCIONAL ¿Puede el Estado italiano declarar que un descendiente nunca fue ciudadano? La Corte debate el 9 de junio 2026

📌 El nucleo de la audiencia
El 9 de junio de 2026 la Corte Constitucional italiana debate si la Ley N.° 74/2025 puede aplicarse retroactivamente a descendientes nacidos décadas antes de su vigencia. Tres casos elevados por los tribunales de Mantua y Campobasso cuestionan el artículo 3-bis. El resultado afecta a quienes no presentaron solicitudes antes de las 23:59 del 27 de marzo de 2025, hora de Roma.

  • Lo que necesitás saber antes de leer
  • La Ley Tajani (N.° 74/2025) estableció que ciertos descendientes son considerados como si nunca hubieran sido ciudadanos italianos — la llamada “preclusión originaria”.
  • La Sentenza 142/2025 (julio 2025) validó el principio del ius sanguinis — favorable para descendientes.
  • La Sentenza 63/2026 (abril 2026) validó el mecanismo restrictivo de la Ley 74 — desfavorable para bisnietos y tataranietos.
  • El 9 de junio 2026 trae las preguntas que ninguna de las dos resolvió: retroactividad y discriminación entre descendientes por fecha de solicitud.
Tabla de contenidos:

AUDIENCIA CORTE CONSTITUCIONAL: DOS FAMILIAS. MISMO LINAJE. UN SOLO PAPEL DE DIFERENCIA. Y ESO LO CAMBIA TODO

AUDIENCIA CORTE CONSTITUCIONAL: DOS FAMILIAS. MISMO LINAJE. UN SOLO PAPEL DE DIFERENCIA. Y ESO LO CAMBIA TODO

La arquitectura de esta injusticia se sostiene sobre una línea temporal caprichosa. Dos hermanos, con idéntica sangre y un mismo abuelo, se encuentran hoy en dimensiones jurídicas opuestas debido a un simple corte de calendario.

El que presentó su carpeta antes de la medianoche en Roma del 27 de marzo de 2025 mantiene su camino; el otro ha sido borrado del mapa legal italiano, bajo la premisa de que su ciudadanía no se perdió, sino que jamás existió.

Es una ficción administrativa que, al negar el derecho de sangre (ius sanguinis), anula retroactivamente una identidad que ambos hermanos comparten de origen.

Mañana, 9 de junio, la Corte Constitucional enfrentará el fondo de esta cuestión: si el Estado italiano puede, por una decisión administrativa de plazos, desconocer un linaje que la propia Constitución protege.

Los quince jueces deberán dictaminar si esta “línea en la noche” es una herramienta legítima de gestión o una violación directa a los derechos fundamentales de quienes, por historia y sangre, son italianos desde la cuna. Conocé por qué el Tribunal de Campobasso frena Ley 74.


Hay otro caso en la audiencia de la Corte Constitucional. Y es todavía más difícil de explicar

Existe un caso aún más complejo y difícil de explicar que desafía los límites del derecho italiano. Se trata de un niño de cuatro años, nacido en Brasil en 2021, cuya madre obtuvo la ciudadanía italiana mediante una sentencia judicial firme.

Cuando los padres intentaron inscribir su nacimiento en el registro civil de Italia para consolidar su estatus, se encontraron con una negativa rotunda por parte de las autoridades, desencadenando una batalla legal sin precedentes.

La situación alcanzó tal grado de incertidumbre jurídica que el tribunal encargado de analizar el rechazo decidió elevar el asunto directamente a la Corte Constitucional.

El interrogante de fondo es un auténtico punto controversial para el sistema legal italiano: si la madre ya ha sido reconocida como ciudadana italiana mediante una sentencia judicial firme, ¿cómo puede sostenerse normativamente que su hijo, nacido con posterioridad a ese reconocimiento, no posee la nacionalidad?

Este es otro dilema que se debatirá mañana ante la Corte. La respuesta no es sencilla, ya que confronta la rigidez de ciertos criterios administrativos con la realidad de los derechos adquiridos a través de la vía judicial, dejando en vilo la determinación sobre si el niño puede o no ser considerado italiano desde su nacimiento. Descubrí más detalles del caso. Tribunal de Mantova cuestiona la Ley 74 de ciudadanía italiana.





AUDIENCIA CORTE CONSTITUCIONAL: ¿Qué dice exactamente la Ley N° 74/2025?

En marzo de 2025 el gobierno italiano firmó el Decreto-Ley N° 36, convertido el 23 de mayo en la Ley N.° 74/2025 — la llamada Ley Tajani. En el artículo 3-bis de la Ley N.° 91/1992 introdujo algo que, cuando lo lees por primera vez, parece imposible:

Los descendientes de italianos nacidos en el exterior que tienen otra ciudadanía son considerados como si nunca hubieran adquirido la ciudadanía italiana.

Y trazó una línea: las 23:59 del 27 de marzo de 2025, hora de Roma. Los que habían presentado solicitudes antes de ese minuto exacto siguen adelante. Los que no, quedaron afuera.

Mismo linaje. Mismos requisitos. Misma historia familiar. Un papel presentado a distinta hora.

Lo vengo siguiendo desde que salió el decreto. Y lo que más me cuesta explicarle a las familias no es la restricción — las leyes cambian, siempre ocurrió. Lo que me cuesta es la retroactividad.

Personas nacidas hace 30, 40, 50 años. Que según la interpretación del ordenamiento italiano durante décadas adquirieron la ciudadanía automáticamente, en el momento de su nacimiento.

La jurisprudencia de la Corte Suprema de Casación lo dijo siempre: el status civitatis es permanente, originario, imprescriptible. No es una concesión. Es parte de la esfera jurídica de la persona desde que nace.

La ley produjo el efecto de declarar inexistente algo que, por definición, nació con la persona.


Lo que resolvieron los fallos anteriores — y lo que no

Esta no es la primera vez que la Corte se pronuncia. En julio de 2025, la Sentenza 142/2025 llegó después de que cuatro tribunales — Bolonia, Roma, Milán y Florencia — preguntaran si el ius sanguinis sin límite generacional era constitucionalmente válido.

La Corte respondió: las preguntas eran infundadas e inadmisibles. El principio del ius sanguinis no se toca. Favorable para los descendientes. Pero incompleta.

Porque nueve meses después, el 30 de abril de 2026, la Sentenza 63/2026 validó el mecanismo central de la Ley 74: la “preclusión originaria” — la construcción jurídica que sostiene que ciertos descendientes nunca adquirieron la ciudadanía italiana.

Un fallo tan controvertido que desencadenó un recurso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Dos sentencias. Una que respalda el derecho de sangre. Otra que restringe quiénes pueden ejercerlo. Pero ninguna resolvió lo que llega el 9 de junio.


Las tres preguntas que los jueces deben responder mañana

Los tribunales de Mantua y Campobasso elevaron tres casos que cuestionan el artículo 3-bis desde un ángulo diferente. Se analizan en conjunto bajo la ponencia del juez Giovanni Pitruzzella.

Las preguntas son tres. Ninguna tiene respuesta obvia.

  • Primera: ¿puede la norma declarar que alguien que adquirió la ciudadanía al nacer debe ser considerado como si nunca la hubiera tenido?
  • Segunda: ¿puede esa regla aplicarse a personas nacidas décadas antes de que la ley existiera?
  • Tercera: ¿es legítimo crear dos categorías de descendientes con el mismo linaje — separados únicamente por haber presentado o no un papel antes de las 23:59 del 27 de marzo?

AUDIENCIA CORTE CONSTITUCIONAL: ¿Por qué esta batalla no es solo italiana?

Uno de los casos de Campobasso planteó algo que la mayoría pasó por alto: la ciudadanía italiana produce efectos directos en el ámbito europeo. Si la norma retira ese status de forma automática — sin evaluación individual — podría estar en tensión con el derecho de la Unión Europea también.

Por eso la disputa se libra en tres frentes simultáneos:

  • Corte Constitucional italiana → audiencia mañana, 9 de junio
  • Corte Suprema de Casación → audiencia del 14 de abril, resolución todavía pendiente
  • Tribunal Europeo de Derechos Humanos → recurso ya presentado contra el Estado italiano

Tres instancias. Al mismo tiempo. Cada semana me llegan mensajes de personas que dicen lo mismo: “Estoy esperando a ver qué pasa.” Lo entiendo. Pero hay algo que esa postura no tiene en cuenta.


¿Por qué esperar el fallo no es la unica estrategia?

Nadie sabe qué va a resolver la Corte mañana. Nadie (el fallo podria llegar entre el mes de julio y agosto). El sistema judicial italiano es, por naturaleza, impredecible, y confiar toda tu estrategia solo a una sentencia futura es, en el mejor de los casos, un riesgo innecesario y, en el peor, una negligencia hacia tu propio derecho.

Lo que sí sabemos: la vía judicial existe hoy. Hay sentencias favorables dictadas después de la Ley 74 que demuestran que el derecho no ha muerto; simplemente se ha vuelto más técnica. Es fundamental analizar caso por caso.

Y la centralización de todos los trámites en una única oficina en Roma ya es ley (legge 19 gennaio nr 11/2026) y está prevista para enero de 2029. Este es un punto de quiebre fundamental.

Cuando esa oficina centralizada entre en funcionamiento, el cuello de botella será masivo y el control sobre los expedientes se volverá más rígido y centralizado.

El reloj no está detenido mientras esperamos; cada día que pasa es un día menos para actuar bajo el marco vigente antes de que la burocracia se vuelva aún más impenetrable.

Esperar a ver “qué pasa” sin saber donde realmente estas parado es dejar tu historia familiar en manos de la suerte.


Lo que está en juego para tu familia

Volvé a los dos hermanos argentinos. Mismo abuelo. Misma historia. Misma sangre. Lo que los separa no es el linaje, ni la documentación, ni el derecho. Es que uno actuó y el otro esperó.

Eso es lo que está en juego en cada caso que todavía no fue evaluado. No un formulario. La posibilidad de decirles a tus hijos que cuando la ventana estaba abierta, la viste y actuaste.

El pasaporte italiano no es un documento; es la prueba de que pertenecés a algo más grande que el país donde naciste.

Escribime hoy. Te digo exactamente dónde está parado tu caso, qué tiene y cuál es el próximo paso. La audiencia es mañana. La consulta es hoy.

P.D. La vía judicial existe. Es tu responsabilidad decidir cuándo empezás a evaluarla.  Entrá al Canal de Admisión Crítica.


5 PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LA AUDIENCIA EN LA CORTE CONSTITUCIONAL

5 PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LA AUDIENCIA EN LA CORTE CONSTITUCIONAL
1-¿Qué es la Ley 74/2025 y qué dice el artículo 3-bis?

R-La Ley N.° 74/2025 convirtió el Decreto-Ley N.° 36 del 28 de marzo de 2025. Su artículo 3-bis establece que los descendientes de italianos nacidos en el exterior con otra ciudadanía son considerados como si nunca hubieran adquirido la ciudadanía italiana. Aplica a solicitudes presentadas desde las 23:59 del 27 de marzo de 2025, hora de Roma.

2-¿Qué resolvieron las sentencias anteriores y por qué el 9 de junio sigue siendo relevante?

R-La Sentenza 142/2025 (julio 2025) validó el principio del ius sanguinis — favorable para descendientes. La Sentenza 63/2026 (abril 2026) validó el mecanismo restrictivo de la Ley 74 — desfavorable. Pero ninguna resolvió la retroactividad para personas nacidas décadas antes de la ley ni la discriminación entre descendientes idénticos por la fecha de su solicitud. Eso es lo que debate el 9 de junio.

3-¿Qué se analiza exactamente el 9 de junio?

R-Tres casos de los tribunales de Mantua y Campobasso cuestionan si la Ley 74/2025 puede aplicarse retroactivamente a personas nacidas décadas antes de su vigencia, y si es constitucional distinguir entre descendientes con idéntico linaje según hayan o no presentado solicitudes antes del 27 de marzo de 2025.

4-¿Todavía es posible reclamar la ciudadanía por vía judicial después de la Ley 74/2025?

R-Sí. Existen sentencias favorables dictadas por tribunales italianos después de la Ley 74. La elegibilidad depende de cada situación y debe evaluarse individualmente.

5-¿El fallo del 9 de junio cierra el debate?

R-No. La disputa se libra simultáneamente en tres instancias: Corte Constitucional, Corte Suprema de Casación (resolución pendiente) y Tribunal Europeo de Derechos Humanos. El 9 de junio 2026 es un hito relevante, no el cierre del debate.


La audiencia en la Corte Constitucional del 9 de junio de 2026 representa uno de los debates más importantes de los últimos años para la ciudadanía italiana por descendencia.

Los jueces deberán analizar si el Estado puede considerar que determinados descendientes de italianos nunca adquirieron la ciudadanía italiana, incluso cuando durante décadas el principio del ius sanguinis fue interpretado como un derecho que nacía junto con la persona.

La decisión no solo impactará en miles de familias de origen italiano alrededor del mundo, sino que también servirá para definir hasta dónde puede llegar el legislador al modificar las reglas de la ciudadanía.

Más allá del resultado, la audiencia marca un momento clave en una discusión que sigue abierta y que podría influir en el futuro de la ciudadanía italiana por descendencia durante muchos años.

LinkedIn

Aviso de Transparencia:

El contenido aquí expuesto es de carácter puramente informativo, basado en el análisis de la actualidad y la experiencia en el sector de la ciudadanía italiana Iure Sanguinis. Esta información no constituye asesoramiento legal, profesional ni vinculante. Cada caso es particular y debe ser analizado en detalle.

PanAmerican Tribu LLC