
En resumen
Jorge, de Buenos Aires, tiene 60 años y no piensa trabajar en Europa. Igual inició el juicio de ciudadanía italiana por vía judicial: lo hizo por sus dos hijas, una médica y otra psicóloga. El 27 de julio de 2026, el Tribunale Ordinario di Catanzaro reconoció la ciudadanía de los tres en la misma decisión.
El consulado de su domicilio no tramitaba ciudadanías y su hermana había intentado conseguir turno durante casi dos años, sin éxito. Jorge documentó la falta de turnos con capturas de pantalla certificadas. La demanda entró antes del 27 de marzo de 2025: por eso sus hijas, bisnietas del abuelo italiano, quedaron en la misma sentencia.
La audiencia, fijada para el 1 de octubre de 2025, se reprogramó para el 25 de mayo de 2026. La decisión llegó 63 días después. Su consejo para quien está trabado: “Que no se preocupen, que no se apuren, llega”.
Jorge me lo dijo sin vueltas, desde Buenos Aires, en nuestra entrevista. Trabajó muchísimos años en la industria farmacéutica y lleva 35 filmando y editando video. No piensa mudarse a Europa a trabajar.
Pero el 27 de julio de 2026, el Tribunale Ordinario di Catanzaro, en Calabria, le reconoció la ciudadanía italiana por vía judicial.
¿Para qué, entonces?
“Más que nada para mis hijas”, me contestó. Una es médica. La otra, psicóloga.
Diez años de “después veo”
Jorge sabía que tenía el derecho.
“Lo sé desde hace muchos años. Lo que pasa es que siempre por una cosa o por otra lo iba postergando. Bueno, mañana, pasado, después veo, hago, no hago.”
Su hermana sí lo intentó. Hace unos diez años armó la carpeta completa para el consulado. “Pero no había turnos. Era imposible.” Probó casi dos años, tres veces por día, en diferentes horarios. “Incluso los fines de semana.”
Nunca consiguió el turno. La carpeta quedó guardada y, con el tiempo, se vencieron todas las actas.
Un consulado que directamente decía que no
Cuando le tocó a él, fue peor. El consulado que le correspondía por domicilio era uno de los pocos del país que no tramitaba ciudadanías. Entraba a Prenot@mi, iba a la sección de citas, y la respuesta era siempre la misma.
“Directamente decía que no.”
Ni siquiera le dejaba buscar un turno “aunque sea para tres años adelante”.
Entonces hizo algo que lo pinta entero. Durante unos 60 días sacó capturas de pantalla en distintos días y horarios. Una, cree, a las 3 de la mañana. Después las llevó a un escribano para que diera fe. “Incluso la última lo hicimos delante de él para que viera que no había.”
Treinta y cinco años detrás de una cámara. Y la toma que más le importó fue la de una pantalla que decía que no, con un escribano de testigo.
Esa prueba de los intentos de turno no es un detalle menor: por qué puede pesar en un juicio lo contamos en los dos fallos de Nápoles que protegen a quienes intentaron sacar turno.
Dos caminos: el comune o la ciudadanía italiana por vía judicial
Quedaban dos caminos. Uno era viajar a Italia y hacer el trámite en el comune de Montalto Uffugo, el pueblo de su abuelo, en la provincia de Cosenza. El otro, ir a juicio desde Argentina.
El primero se complicó rápido. Se enteró de que residencias y alquileres estaban muy difíciles, y de que mientras durara el trámite no iba a poder trabajar allá. Hizo la cuenta: “el gasto era más o menos el mismo”.
Eligió el juez. Sin ingenuidad: “ni nada, ni nadie me garantizaba que estando allá o haciéndola por vía judicial, saliera positivo”. Pero sentía que tenía “más posibilidades con un juez hablando llegado el caso, y mostrando los papeles que en la comuna”. Y había algo más: “el idioma también es una traba importante”.
Cómo funciona ese juicio, paso a paso, lo explicamos en Ciudadanía italiana por vía judicial: tu derecho de sangre.
El día que se terminó el “después veo”
El clic llegó por dos lados. Se venía hablando “del famoso decreto y bendito decreto Tajani”. Y estaba la prueba acumulada de una década: ni su hermana había conseguido turno ni él tenía cómo pedirlo.
Ahí se terminó el “mañana, pasado”. Buscando por YouTube llegaron a nosotros. La demanda entró antes del 27 de marzo de 2025, el último día antes de que empezara a regir el decreto-ley 36/2025.
Y si estás en esa misma duda, hay algo que podés hacer en dos minutos: el test de elegibilidad. Es anónimo y te dice por qué vía puede ir tu caso y qué te falta.
Lo que no se ve desde afuera
El camino no fue liso. Primero, los papeles: conseguir las partidas, apostillarlas, traducirlas, volver a apostillarlas. Todo antes de que venciera el acta original. En el colegio de escribanos tardaban “30 días para hacer un trámite web que es en el acto”.
Treinta días por un sello. Y nadie te devuelve esos días cuando el acta se vence. Lo digo siempre: la burocracia que tenemos en Argentina es exactamente la que heredamos de Italia.
“Es una roca, no es una piedra.”
Después mandó la carpeta por DHL. Ya había girado la plata. Y le llegó al celular el aviso de que los papeles no se habían podido entregar por un problema de domicilio.
Le pregunté cómo se maneja eso de mandar plata al otro lado del océano a gente que nunca viste en la cara. Me contestó corto: “era un tema de confiar o morir”.
“Primer problema: zafamos”, resume Jorge. El cartero había tocado un timbre equivocado; desde el equipo, acá en Italia, retiramos la carpeta del correo y la presentamos en el tribunal.
Lo largo vino después. En la aplicación del tribunal vio cómo le cambiaban el juez a los 15 o 20 días, y después otra vez. La audiencia quedó para el 1 de octubre de 2025. Unos 30 días antes, una notificación la pasó al 25 de mayo de 2026.
Jorge lo describe con una imagen propia: “Estuvimos en como el famoso velo negro del espacio, de ese momento que no había comunicación. Había silencio.”
¿Dudaron? “Sí, sí, varias veces. Sí, dudamos.” Pero ya no había vuelta: “Ya estábamos en el baile. Así que había que esperar.”
Al final, una sorpresa más: “No es la misma jueza que termina firmando la sentencia.”
El caso de Jorge, fecha por fecha
De diez años sin turno a una decisión favorable en el Tribunale Ordinario di Catanzaro
- Hace unos 10 años
La hermana de Jorge arma la carpeta para el consulado. Casi dos años sin turno. Se vencen las actas. - Antes de presentar
Jorge saca capturas de Prenot@mi durante unos 60 días y las certifica. - Antes del 27 de marzo de 2025
Entra la demanda de Jorge y sus dos hijas. Al día siguiente empieza a regir el art. 3-bis de la ley 91/1992. - Septiembre de 2025
Notificación: la audiencia del 1 de octubre se reprograma. - 25 de mayo de 2026
Audiencia. (Fecha original:1 de octubre de 2025.) - 27 de julio de 2026
Decisión favorable para Jorge y sus dos hijas. - 29 de julio de 2026
La noticia llega el día del primer cumpleaños de su nieto.
La sentencia llegó un día de festejo
La decisión del Tribunale Ordinario di Catanzaro es del 27 de julio de 2026. Cuando lo llamé para darle la noticia, el 29, le avisé que mi primera pregunta en la entrevista iba a ser cómo había festejado. Ese día ya tenía dueño: era el primer cumpleaños de su nieto. El día anterior, el 28 de julio, Jorge y su esposa habían cumplido 30 años de casados.
Festejo doble, con pizza napolitana.
En el grupo de WhatsApp de la familia, donde durante meses le preguntaban si había novedades, mandó el mensaje.
“Lo publiqué en italiano.”
Si querés escuchar a Jorge contarlo con sus palabras, acá está la entrevista completa.
Una puerta que no era para él
Mucha gente busca “ciudadanía italiana para hijos” pensando en trámites. Jorge pensaba en otra cosa.
A él no le cambia la rutina. Les cambia el horizonte a dos mujeres que ya tienen profesión. “Lo que cambia básicamente, más que nada para mis hijas, el hecho de que tienen ya casi una puerta como para decir, bueno, el día de mañana quieren emigrar, lo pueden hacer con total tranquilidad.”
Él dice “casi”. Mejor dicho: lo dice con prudencia de padre. Sus dos hijas entraron en la misma sentencia; lo que falta es solo la decisión de ellas. El padre que abrió esa puerta no la va a cruzar para ir a trabajar.
Hay puertas que no se abren para cruzarlas. Se abren para que pasen los que vienen atrás.
Escuchame bien, porque este es el dato que más importa si tenés hijos grandes. Las hijas de Jorge son bisnietas del abuelo de Montalto Uffugo, y entraron en la misma sentencia porque la demanda se presentó antes del 27 de marzo de 2025. Desde el 28 de marzo de 2025 rige el art. 3-bis de la ley 91/1992: quien nació en el exterior y tiene otra ciudadanía queda, en principio, fuera del reconocimiento, salvo las excepciones que fija la misma norma. Hoy, una bisnieta en la situación de las hijas de Jorge no entraría de la misma manera. Lo que siguen discutiendo los tribunales sobre los bisnietos lo contamos en Ciudadanía italiana bisnietos 2026: dos fallos pendientes.
Quién entró en la sentencia
Cuatro generaciones, una sola demanda
Eso no quiere decir que él se quede afuera. Con su esposa miran videos de la Puglia, piensan en Cerdeña, en Taormina. “Es algo que todavía está en carpeta. Todavía falta.”
Esta vez, la carpeta no se va a vencer.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Cuánto tarda la ciudadanía italiana por vía judicial?
Depende del tribunal y de la carga de cada juzgado. En el caso de Jorge, ante el Tribunale Ordinario di Catanzaro, la audiencia estaba fijada para el 1 de octubre de 2025 y se reprogramó para el 25 de mayo de 2026. La decisión favorable llegó el 27 de julio de 2026, 63 días después de la audiencia. Desde la presentación de la demanda, antes del 27 de marzo de 2025, pasaron más de 16 meses. Después de la audiencia el juez no siempre decide en el día: puede tomarse 30, 60 o 90 días.
¿Pueden entrar los hijos en el mismo juicio de ciudadanía italiana?
En el caso de Jorge, sí: sus dos hijas, adultas, entraron en la misma demanda y en la misma decisión del Tribunale Ordinario di Catanzaro. La demanda se presentó antes del 27 de marzo de 2025. A las demandas presentadas después se les aplica el art. 3-bis de la ley 91/1992, que limita el reconocimiento de quien nació en el exterior y tiene otra ciudadanía; cada generación de la familia se evalúa con esa norma.
¿Por qué el juicio de Jorge se hizo en Catanzaro?
Porque su abuelo nació en Montalto Uffugo, en la provincia de Cosenza. Cuando quien demanda vive en el exterior, el juicio se presenta ante la sección especializada del tribunal que corresponde al municipio de nacimiento del antepasado italiano. Para la provincia de Cosenza, es el Tribunale Ordinario di Catanzaro.
¿Hay que viajar a Italia para hacer la vía judicial?
No es necesario ir a Italia. En el caso de Jorge, la documentación se envió desde Argentina por courier y el seguimiento lo hizo desde la aplicación del tribunal. La audiencia puede ser presencial (con el abogado), escrita (con carga de documentos en un portal) u online, según el criterio del juez.
¿Conviene hacer la ciudadanía con residencia en Italia en lugar del juicio?
Jorge evaluó las dos opciones. Hacerla con residencia en Montalto Uffugo, el pueblo de su abuelo, implicaba conseguir alquiler y residencia sin trabajo ni historial en Italia, no poder trabajar mientras durara el trámite y afrontar la barrera del idioma. Calculó que el gasto era similar y eligió el juicio. Las reglas cambiaron desde 2025: cada caso se evalúa con la normativa vigente.
¿Qué pasa si no consigo turno en el consulado?
En el caso de Jorge, el consulado de su domicilio no tramitaba ciudadanías y la plataforma Prenot@mi no permitía pedir turno. Documentó esa imposibilidad con capturas de pantalla durante unos 60 días, certificadas, y las sumó a la carpeta.
Si te estás reconociendo en esta historia
Ahora quiero que hagas un ejercicio de honestidad conmigo. ¿Cuántos años llevás diciendo “después veo”?
Jorge tardó años en decidirse. Pero cuando le pregunté si cambiaría algo de cómo lo hizo, fue claro: “con el diario del lunes es mucho más fácil, pero no, no lo cambiaría”.
Su consejo para quien está trabado es corto: “Que no se preocupen, que no se apuren, llega. Tarda. Sí, tarda.” Con una condición: “Si todo está bien. ¡Listo! Adentro. Hay que esperar, es tiempo nomás.”
Ese “si todo está bien” es lo primero que hay que revisar. Por eso cada carpeta que llega al equipo se revisa en tres capas: documental, jurídica y procesal. El juicio no es rápido, y una carpeta mal armada se paga en meses; a veces, con algo peor, como contamos en Presentaron la demanda a tiempo. Igual perdieron.
Si pensás en tus hijos, hacé la cuenta de Jorge: la fecha de la demanda y la generación de cada uno deciden quién puede entrar.
- En dos minutos: hacé el test de elegibilidad. Es anónimo y te dice por qué vía puede ir tu caso.
- Esta semana: juntá las actas que ya tenés y fijate la fecha de cada una. Sí, ya sé: otra vez papeles. La carpeta de la hermana de Jorge se perdió por esperar: se vencieron las actas.
- Cuando estés listo: agendá tu Auditoría de Viabilidad. Revisamos tu línea y tus documentos, y te decimos si tu caso es viable, por qué vía y qué generaciones de tu familia pueden entrar. Si tu caso va a juicio, lo llevamos con Litigio Blindado®.
P.D. Si sos hijo o nieto y pensás en tus hijos adultos, en la historia de Jorge importa más la fecha que la audiencia: su demanda entró antes del 27 de marzo de 2025. Antes de armar nada, revisá con nosotros qué generaciones de tu familia pueden entrar hoy.
El caso de Jorge se presentó antes del 27 de marzo de 2025. Las demandas que se presentan hoy se evalúan con el art. 3-bis de la ley 91/1992, vigente desde el 28 de marzo de 2025.
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Aviso de Transparencia:
El contenido aquí expuesto es de carácter puramente informativo, basado en el análisis de la actualidad y la experiencia en el sector de la ciudadanía italiana Iure Sanguinis. Esta información no constituye asesoramiento legal, profesional ni vinculante. Cada caso es particular y debe ser analizado en detalle.